Soy como el oro en la boca de la fuente

Con este título, que podría ser pese a no estar completas, más o menos, la traducción de las epigrafías que rodean los viejos caños de la fuente descubierta en la fachada del convento, hemos querido iniciar este artículo que cuenta otro curioso episodio de nuestra historia. En este caso, también relacionado con el líquido elemento y ya adelantamos que no será el único. Sucedió en el tiempo inmediato a la emancipación de la villa y pone de manifiesto la enorme importancia que siempre tuvo el agua como elemento finito pero imprescindible para el desarrollo humano.

Se trata de uno de los primeros acuerdos que se tomaron en aquel consistorio recién independizado del yugo del marquesado de la Rambla. Lo descubrí repasando las actas capitulares de aquellos años tan importantes para la historia municipal (1778 y 1779) y aunque no se trata un asunto aparentemente importante, refleja el oportunismo de uno de aquellos personajes que protagonizaron la emancipación, quien como alcalde ordinario no dudó en utilizar su influencia en beneficio propio, no en vano fue el primer cabrileño que tuvo agua corriente en su casa. Pero veamos qué dice la transcripción del acuerdo capitular:

Don Joseph de las Peñas Cavallero vecino de esta villa, puesto a la disposición de Usted como le corresponde dice: le consta que entre otros vienes que posee lo es una casa principal situada en la problación de esta villa y plaza pública de ella, la que padece el defecto por la situación que ocupa de no haver podido ni poder construirle un pozo para surtirla de agua, en cuia atención y en la de que la cañería pública que desde el nacimiento de la Virgen del Rosario viene a esta villa a sus fuentes, es tan fecunda que aunque se le desmembre la suficiente para havastecer la casa del suplicante no puede causarle el mas leve perjuicio a el Común; esto supuesto : A.U. suplica se sirva ampliar su permiso para que pueda encaminar a dichas sus casas, un corto chorro de la expresada cañería, que logrado este favor queda el suplicante en la precisa obligación de concurrir con la cantidad necesaria y que se le mande siempre que la principal que produce dicho nacimiento necesite alguna obra o repaso para que no zese su curso, esto se entiende desde la esquina de la calle de Gila hasta el arca de la separación que el suplicante haga dicha cañería y con la condición de que no corra ni derrame la que entre en su casa más que aquella que necesite para beber, y para que así se haga se pondrá la llave correspondiente para que hechada no se derrame de la cañería principal. Para cuio favor espera merecer de la atenzion de Usted para lo que pide a Dios por su vida…

Archivo histórico municipal. Acuerdos capitulares 1779.

En acuerdo reflejado en el acta capitular de fecha veintiocho de diciembre de 1779 se decide lo siguiente:

… ante mi el escrivano se leyó e hizo presente el memorial antezedente presentado por el señor don Joseph de las Peñas y Cavallero, Alcalde ordinario de esta dicha Villa, y enterados sus mercedes de la pretensión aquí se dirixe habiendo oido en este punto al Cavallero Sindico del Común el que expresa no se le ofreze reparo, y que desde luego condesziende y asiente a dicha solizitud; de una conformidad acordaron despues de una prolixa conferenzia, que respecto de que la cañería principal despues de dexar corrientes dos fuentes públicas pasa por las puertas de las casas de dicho don Joseph de las Peñas a derramar a la ultima fuente y por lo tanto no haze notable falta la corta porzion de agua que solizita introduzir en sus casas para el abasto de su familia y que dicho caño de agua á de tener llave, que la ha de zerrar para que retrozeda a la cañería Comun y que se abliga a concurrir para componer la cañería principal que este nezesite desde la esquina de la calle de Gila por donde baxa hasta el arca que ha de formar a las puertas de su casa para hazer dicha reparazion con los maravedies y estipendios que se le manden pagar; en lo que este comun recive veneficio no se le ofrece reparo alguno a este ayuntamiento en conzederle la facultad y lizencia en bastante forma para que supuesta la obligación que ha de hazer para concurrir con los gastos prezisos en la composicion de la cañeria principal desde la esquina de la calle de Gila hasta el arca que ha de formar y pueda libremente y sin incurrir en pena alguna mandar construir la dicha arca y introduzir por atanores dentro de sus casas un chorro de agua moderado, teniendo un caño de bronze con llave la qual ha de tener echada mientras no la necesite para el abasto diario de su casa y familia para que retrozeda a la cañeria Comun. Y el presente escrivano saque testimonio de este memorial…

Archivo histórico municipal. Actas capitulares de 1779.

José de las Peñas Caballero fue como hemos dicho uno de los hombres clave en el momento de la emancipación de la villa, pero este personaje, según las investigaciones de Rosario Raya vino a Cabra de sacristán con el encargo del obispo de administrar la Obra Pía de Salido Herrera. O sea, lo que quedaba del importante mayorazgo que fundó en el siglo XVI este otro importante personaje de la historia local, don Francisco Salido Herrera.

José de las Peñas era natural de Bedmar, aunque fue en Cabra donde reunió un importante patrimonio, en buena medida gracias a su posición de prestigio durante aquellas primeras desamortizaciones. Tanto es así que Rosario Raya subraya que “llevaba una vida y un rumbo como un título de Castilla”. Aunque se quedó ciego, no dudó en ejercer su influencia para nombrar nuevo administrador a su cuñado Diego Pajares, quien era presbítero en Cabra.

No es de extrañar por tanto que una persona que vivía casi como un noble habitara en una de las casas principales de Cabrilla, pues a tenor de la lectura del acuerdo capitular, todo parece indicar que vivía en la Casa Grande. De lo que no hay duda es que vivía en la plaza: “...vienes que posee lo es una casa principal situada en la problación de esta villa y plaza pública de ella...”, y que la cañería principal “…despues de dexar corrientes dos fuentes públicas pasa por las puertas de las casas de dicho don Joseph de las Peñas a derramar a la ultima fuente…”. Si estamos en lo cierto, es en este momento cuando debió instalarse la fuente que permanece adosada al muro de cerramiento que da a la lonja de este importante edificio patrimonial. Aunque si atendemos a la fecha inscrita en su curioso surtidor “1890”, no tenemos más remedio que barajar la hipótesis de que esta pudiera ser la fecha de su posible renovación, o incluso que esta piedra se trasladara posteriormente hasta aquí desde otra fuente.

Fuente situada en la lonja de la Casa Grande. Fotografía de Anna Olsen Back
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