El Medievo

Restos del castillo Almohade. Fuente: propia

Restos del castillo Almohade. Fuente: propia

De la época Visigoda conocemos el temprano hallazgo del “tesorillo” del que nos daba cuenta Ximena Jurado, aunque en realidad se tratara de una moneda “de oro baxo” con la inscripción “Chindasvinto Rex“.

Respecto a la dominación musulmana, muy poco se sabe de las primeras etapas de esta época en la que los Omeyas cordobeses consolidaron sus dominios sometiendo a los numerosos muladíes (antiguos cristianos que se convertían al islam para mantener su estatus), entre los que destacaba Omar Ben Hafsun, que dominaba zonas montañosas del Sur y Sur-Este peninsular. Unos territorios demasiado cercanos a la capital de Al-Andalus como para arriesgar que estas élites rebeldes camparan a sus anchas, así que las tropas cordobesas realizaron diversas campañas para someter a estas poblaciones y es en una de estas correrías cuando soldados cordobeses, después de pasar por Tíscar combaten al rebelde Hurayz b. Hàbil en el castillo de Bagtawira. Un castillo que algunos investigadores sitúan cerca de Cabra, aunque no está clara su ubicación exacta, ni por los restos de las ruinas del cerro san Juan se puede deducir que estuviera aquí, ya que estos no son anteriores a época Almohade, aunque también es cierto que nunca se ha acometido una campaña arqueológica que pudiera sacarnos de la duda.

Entre los restos del cerro San Juan abunda la cerámica de diversas tipologías, como la de las fotos anexas encontrada en el talud del camino del cementerio, donde, por cierto también se aprecian restos de cenizas.

Cerámica encontrada en el cerro San Juan

Cerámica encontrada en el cerro San Juan. Fuente: Rafael Rubio

No será hasta el siglo XIII cuando se documente algún acontecimiento de Cabra, así Fernando III toma (por acuerdo) la villa en 1245 y el 25 de mayo de 1254, Alfonso X (el Sabio) “hizo merced” a la ciudad de Úbeda de las aldeas de Santisteban y Cabra, imponiendo “la obligación de guardar y tener a los moros de Cabra el pleito que han consigo”. Hasta casi dos siglos después no  se volverán a tener noticias, así, en 1417, reinando Juan II se da cuenta de un conflicto por el robo de ganado en estas tierras que conformaban una cuña castellana incrustada en el reino nazarí. Varios serían los conflictos posteriores, prolongándose éstos prácticamente hasta la toma Granada.

De todo se deduce que después de cedido el término de Cabra a la ciudad de Úbeda en 1254, el pleito que el rey sabio mantenía con los moros se resolvió dejando estas tierras “yermas” (neutrales), “para que ni los ganados de los unos ni de los otros pastasen en su término ni bebieran las aguas de sus abrevaderos“, motivo por el que no se volvería a saber nada hasta 1417. Según Gámez Vera, los pastos estimulaban a los moros a introducir sus ganados en el término aún sin el permiso de sus autoridades, lo que ocasionaba pleitos en el mejor de los casos y alguna que otra reyerta.

Blanca de Vellón de la época de Enrique III encontrada junto al cortijo de la Viña

Blanca de Vellón de la época de Enrique III encontrada junto al cortijo de la Viña. Fuente: Pedro José Rull

Un testimonio arqueológico de esta época final apareció en 2015, concretamente una moneda encontrada en las inmediaciones del cortijo de la Viña. Creemos que se trata de una blanca de vellón de la época de Enrique III (1390-1406).