Palomino de Ledesma

(s XVII. Prior de la villa cuando llega el lienzo del Cristo de Burgos)

Escudo nobiliario de Palomino de Ledesma. Primera capilla del lado del evangelio de la parroquia. Fuente: propia.

Escudo nobiliario de Palomino de Ledesma. Primera capilla del lado del evangelio de la parroquia. Fuente: propia.

Nacido a finales del siglo XVI en Higuera de Arjona, estudia en Baeza y recala en Cabra en 1631, de manera que era el prior de esta villa cuando se producen los hechos posteriores a la llegada del lienzo del Cristo de Burgos. Su concurso fue determinante para el devenir local, pues después de las hábiles negociaciones que tuvieron por desenlace que el legítimo propietario legara el lienzo, fue el promotor, entre otras cosas del cambio de nombre del pueblo por el que ahora es conocido y engrandeció su santuario hasta límites inimaginables antes de la llegada de la preciada imagen.

Creó un organizado sistema de demandas y gestionó los patronatos, capellanías y obras pías que los devotos legaban a la parroquia. Para Gila Medina quizá se trate del personaje clave del episodio que cambió el rumbo histórico de aquella pequeña aldea. Una actuación tan determinante  que esta villa terminará convirtiéndose en un concurrido centro de peregrinación, contribuyendo a generar una devoción popular que trascendió mucho más allá de los límites regionales, pues este foco devocional al Cristo de Burgos alcanzó tal magnitud que, por poner un ejemplo llegó a protagonizar una obra de teatro durante el siglo de oro, la conocida como “El Santo Cristo de Cabrilla”, obra de Agustín Moreto. Ello motivó que esta localidad viviera su periodo más próspero.

Datos extraídos de diversos textos de Lázaro Gila