Sebastián Moreno Ochoa nace en Cabra del Santo Cristo (Jaén) el día catorce de mayo de mil novecientos veintidós[1]. Hijo de Juan Moreno Raya y de Josefa Ochoa Quesada, cursa estudios primarios en su localidad natal, donde recibe instrucción de insignes maestros como Avelino del Peral y Gabriel Adarve, quienes lo preparan para aprobar el bachillerato, de manera que se desplazaba a Granada para hacer los exámenes en el instituto Padre Manjón, aunque estalla la Guerra Civil cuando tiene catorce años y queda truncada su etapa escolar, así que pronto comenzará a trabajar en el comercio familiar de la calle Horno Alto.
A mediados de la década de los cuarenta se desplaza a Jaén para cursar estudios de comercio y contabilidad, donde conoce a la que será su mujer, Juana López Rojas, natural de Jimena e hija de Antonio López Granados, quien también poseía un comercio en la hermana localidad.

Creemos que fue un fotógrafo autodidacta, si bien, pudo iniciarse de la mano de conocidos aficionados locales como Manuel Herrera Valenzuela, o Manuel Pelegrín Insa. En el comercio familiar se hacían ampliaciones de fotos después de la Guerra, según podemos comprobar en uno de los anuncios del programa de fiestas de 1943.

Sea como fuere, sus primeras fotografías las realiza hacia mediados de la década de los cuarenta, dedicándose profesionalmente a la fotografía algo más tarde. Posiblemente, a partir de la primera mitad de la década de los cincuenta. Desde entonces, ha capturado miles de retratos para carnet, fotografías de familias numerosas, imágenes académicas, y reportajes de bodas, comuniones, bautizos, así como otros eventos. Sus fotografías han inmortalizado a los cabrileños a lo largo de cuatro décadas (aproximadamente desde 1947 hasta 1987), dejando un legado visual que toma el pulso de la comunidad.
Además, Sebastián Moreno ejerció como corresponsal local para el diario Ideal, muy probablemente desde la década de los cuarenta. Basta revisar la hemeroteca del periódico granadino para comprobarlo, resultando verosímil que las fotos publicadas sobre la tormenta del 11 de agosto de 1950 sean de su autoría[2]. De lo que no tenemos duda es que en 1954 ya firmaba las noticias locales como corresponsal incluyendo al final de cada artículo la letra C precedida de un guión “-C”. En 1955 publicó la noticia de la instalación del teléfono acompañada de una foto suya del entonces alcalde Arturo del Moral[3]. Todo, pone de manifiesto que su labor como foto-reportero ejercida durante las tres décadas comprendidas entre 1940 y 1980 convierte la hemeroteca de este diario en una de las fuentes más valiosas para el conocimiento de la historia contemporánea local. Una riqueza informativa que se complementa con las fotografías de numerosos acontecimientos de la época.

También formó parte de la corporación municipal en tiempos del alcalde Miguel Olmedo Herranz (1963-1972), pues aparece su nombre como «alcalde accidental» en una de las noticias del diario Ideal[4]. Ejercería su profesión de fotógrafo hasta su jubilación en 1987, diez años antes de su fallecimiento acaecido el 1 de agosto de 1997[5] cuando contaba 75 años de edad.

Sebastián Moreno Ochoa no solo capturó imágenes, sino también momentos y emociones que trascienden el tiempo. Sus fotografías son un testimonio imperecedero de su profesionalidad y dejarán una huella imborrable en nuestra historia contemporánea. A través de su lente, logró inmortalizar la esencia de su tierra natal y las historias cotidianas de sus habitantes. Pero además, Moreno Ochoa destacó como corresponsal local del diario Ideal, donde documentó los eventos más relevantes de nuestro pueblo, de ahí que el análisis de la hemeroteca arrojará nuevos e interesantes artículos que publicaremos en sucesivas entradas y que hilvanados en el tiempo conformarán una publicación cuyo comienzo será esta breve semblanza. Su legado perdurará en cada imagen, en cada mirada capturada, recordándonos el poder de la fotografía para conectar corazones y mentes más allá de las barreras del tiempo y el espacio.
En un gesto que subraya su compromiso con la cultura y el arte, los herederos de Sebastián Moreno han cedido su obra a la Asociación Cultural Arturo Cerdá y Rico (Acacyr), asegurando así que su patrimonio continúe siendo una fuente de inspiración y conocimiento para todos. Por ello, no queremos terminar sin dar las gracias por su generosidad a: Paqui, Antonio, Lola, Mª Carmen, e Isa Moreno López.
[1] Registro Civil de Cabra del Santo Cristo (Acta de Nacimiento. Tomo 31. página 86 de la sección 1ª, Número 82).
[2] DIARIO IDEAL. Las víctimas y daños de la tormenta en Cabra del Santo Cristo. Número 5595. Granada, 15 de agosto de 1950. Página 1.
[3] DIARIO IDEAL. Central Telefónica inaugurada en Cabra del Santo Cristo. Número 7036. Granada, 1 de abril de 1955. Página 1.
[4] DIARIO IDEAL. Visita pastoral del obispo de la diócesis. Número 11080. Granada, 7 de mayo de 1968. Página 2. “… Al límite del término municipal acudieron a recibirle el alcalde accidental, don Sebastián Moreno Ochoa…”
[5] Registro Civil de Jaén (Acta de Defunción. Tomo 00240. página 537 de la sección 3ª, Número 1038).




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